Mostrando las entradas con la etiqueta Factores de Riesgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Factores de Riesgo. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de octubre de 2019

LO NATURAL

"Es natural que los chicos comiencen a consumir alcohol desde los 12 o 13 años; porque sin alcohol, no hay diversión”.

“Es natural que fumen tabaco. Sus padres fuman; entonces, los chicos no advierten el peligro”.

“Es natural que los adolescentes experimenten; que prueben sustancias que activan sus sentidos

“Es natural pensar que fumar marihuana no daña; incluso calma dolores”.

“En las fiestas electrónicas, lo natural es drogarse”.



Estas y otras frases vienen colaborando de modo progresivo en la naturalización del consumo de drogas en nuestros adolescentes.

¿Cuáles son las frases que continuarían esta lógica?

“Es natural que algunos mueran. No mezclaron bien; compraron de la mala; no supieron controlarse”.
Escalofriantes afirmaciones, aunque coherentes con el concepto anterior.






Lo cierto es que, antes de alcanzar la edad de conocer drogas ilegales, los niños viven inmersos en el consumo. Sus mayores abusan de analgésicos, somníferos, energizantes y ansiolíticos; también de drogas para adelgazar, para hacer el amor, para no estar tristes o para distraerse.

El alcohol está presente cada día de sus vidas; en especial, cuando algunos "padres adultescentes" siguen festejando el primer vaso como rito iniciático

En otros ámbitos, estará disponible la cocaína; y en las fiestas electrónicas, las llamadas nuevas sustancias psicoactivas o “drogas de diseño”. Sin duda, estas últimas no son de consumo masivo, sino limitadas a grupos reducidos con alta capacidad económica.

Pero la escalera adictiva suma: los que acceden a drogas “duras” no abandonan el alcohol, el tabaco ni la marihuana.

Los niños y adolescentes actuales viven "naturalmente" estos consumos problemáticos como parte de una sociedad que exalta el consumo como meta final y hasta única para poder trascender en ella.

Más allá de las motivaciones personales, las drogas alivian el frívolo e insaciable hambre de consumir
Consumir para vivir, para pertenecer, para empujar y llegar más lejos, sin saber para qué y por qué.





Esta realidad hace oscilar a los chicos entre factores de riesgo (que los acercan al consumo) y factores de protección (que los alejan).

El factor de protección más efectivo parece ser la constitución de una personalidad asentada en afectos sólidos y proyectos personales que ofrezcan un horizonte distinto al de embriagarse para alcanzar una felicidad química.

La escuela participa como privilegiado espectador, al detectar vulnerabilidades que podrían conducir a futuras adicciones.

En sentido contrario, la ausencia de mirada activa en los mayores, la circulación de drogas en ámbitos infantiles y la pobreza inclinan la balanza hacia el lado negativo.

A mayores riesgos, mayor probabilidad de involucrarse en el precoz inicio del consumo problemático de sustancias.

Sin embargo, cada riesgo puede compensarse con un factor de protección.

Frente a la presión de los compañeros para “probar”, un fuerte vínculo entre padres e hijos protege. Frente a la publicidad masiva de bebidas alcohólicas, personas mayores que beben con moderación y sin emborracharse protegen. Frente al tabaco, el rechazo explícito protege.

En verdad, es posible construir barreras que desnaturalicen el consumo (el de drogas y el general) a partir del mismo nacimiento: en la contención familiar, en el registro de fragilidades personales y en los cambios hacia la autonomía.

Los períodos clave para el primer contacto con las drogas son las llamadas “transiciones mayores”, que ocurren al dejar la seguridad del hogar para iniciar la escuela, en el paso de la primaria a la secundaria y cuando los jóvenes dejan sus hogares –para estudiar o trabajar– y se encuentran solos, desafiados a decidir.

Como en todo proceso educativo, las mejores barreras se construyen en los primeros años. 
Fortalezas que inclinen la balanza hacia el rechazo de las drogas, mucho antes de escuchar el sonido de las ambulancias





Construír fortalezas para nuestros hijos...es una tarea que no debemos dejar para mañana... 


¡HOY PUEDE SER UN GRAN DIA PARA EMPEZAR A CONSTRUIRLAS NATURALMENTE!





Tus dudas e inquietudes las respondemos en:
primerpreventor2014@gmail.com
www.facebook.com/primer.preventor.9
www.facebook.com/primerpreventorok

jueves, 11 de octubre de 2018

ADOLESCENTES Y ALCOHOL: PREOCUPARNOS Y OCUPARNOS

Todos los días nos levantamos con una noticia trágica repetida insistentemente  en televisión o en la radio. Noticia que se transforma en un tema que, de tan reiterado, se va invisibilizando.

La diferencia entre tolerancia social  y alarma social parece difusa. De hecho nos preocupan ciertos temas, decimos que  nos alarman,  pero vamos desarrollando una enorme tolerancia  hacia ellos. Uno de esos temas son los accidentes viales y  las escenas violentas que suceden luego de un consumo excesivo de alcohol; situaciones en las que se generan  daños que muchas veces son irreparables provocando dolor y sufrimiento.
Con mucho dolor, hay que asumir, que para el mundo juvenil el alcohol se ha transformado en parte de su paisaje personal y social. De modo tal, que ya nadie se sorprende o “alarma” ante la cantidad de bebida que se compra para una fiesta o una previa




Los datos oficiales, producto de investigaciones  de los Organismos especializados ya no se pueden negar. Aumento del consumo, baja de la edad de inicio, accidentología y violencia
Situaciones que ya conocemos y están instaladas casi como “normales”. Sorprende conocer la cantidad de casos de adolescentes embarazadas que consumen alcohol u otras sustancias. ¿Falta difundir que nacen cada vez más niños con síndrome de abstinencia? Son temas que  se comentan y se critican, pero no se pasa de la preocupación a ocuparse en serio del tema. ¿Es que ya nada nos conmueve?
Pero esto no se circunscribe sólo al mundo juvenil, también de estos hábitos poco saludables participamos los adultos. La diferencia es que, cuanto más temprano empieza el consumo, mayores serán las consecuencias en la salud física, psicológica y social.
La juventud es una etapa de la vida privilegiada, especial  para disfrutar y desarrollar todas las potencialidades de cada persona. Por eso es lamentable que se incite a los jóvenes a hipotecar su futuro entrando en una carrera adictiva. 

Somos los adultos los responsables de pensar cuál es el mundo que les ofrecemos y qué modelos de identificación les proponemos. 
El “marketing” social del alcohol y otras sustancias psicoactivas está en crecimiento permanente. Lo que se considera “abstencionismo” pierde adeptos a favor de la reducción de daño”. Pareciera que cuando no nos podemos hacer cargo de un problema buscamos el atajo que simule una solución.
La Salud Pública está en riesgo, además de la personal y  familiar, todos tenemos algo de qué ocuparnos. Este no es un asunto de especialistas, o por lo menos no sólo de los que nos especializamos en el tema. No esperemos que lo solucione “otro experto”, hagámonos cargo de los que nos toca y empecemos a pensar en términos de PREVENCIÓN. 
Alguien llamó a la prevención la gran olvidada”, de nosotros depende que no se transforme en “la hermanita perdida”.



¡HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA PARA EMPEZAR!





Tus dudas e inquietudes las respondemos en:
primerpreventor2014@gmail.com
www.facebook.com/primer.preventor.9
www.facebook.com/primerpreventorok






martes, 27 de febrero de 2018

FACTORES DE RIESGO EN CONSUMO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS

CONCLUSIONES - OBSERVATORIO ARGENTINO DE DROGAS - FEBRERO 2018








  • La percepción de riesgo aumenta cuando se indaga sobre consumo frecuente para una misma sustancia y, por lo tanto, es más baja la percepción de gran riesgo frente al consumo experimental (de una o dos veces).  
  • La percepción de gran riesgo frente al consumo experimental y de alguna vez de marihuana es la más baja, del 39,5% y 41% respectivamente. Resulta ser la droga que mayor tolerancia presenta en su uso ocasional: entre el 22%  y 23% de la población no considera riesgoso su consumo de una o dos veces o alguna vez. 
  • Lo mismo se observa en la percepción de riesgo sobre el consumo experimental y ocasional de cocaína y éxtasis.
  • Entre los jóvenes de 18 a 24 años se observa la menor percepción de gran riesgo acerca del consumo experimental u ocasional de esteroides anabolizantes, psicofármacos s/pm, marihuana, cocaína; también fumar tabaco o marihuana y tomar bebidas alcohólicas de manera frecuente. 
  • Cualquiera sea la frecuencia de consumo por la cual se pregunte  (experimental, ocasional o frecuente), el grupo de personas que considera que ese consumo no trae aparejado ningún riesgo, presenta una prevalencia de marihuana muy superior comparada con la población que considera que el consumo es de gran riesgo. 
  • Cerca del 53% de la población que no considera grave o riesgoso el consumo frecuente de marihuana, la ha usado en el último año. 
  • Respecto del consumo de cocaína, entre quienes consideran de gran riesgo  el consumo experimental, la prevalencia es de 2,8%. En tanto asciende al 19,5% entre quienes lo evalúan de ningún riesgo. 
  • En cuanto a las tasas de consumo de tabaco y alcohol, ambas son más altas  entre las personas con baja o ninguna percepción de riesgo sobre su uso frecuente. 
  • El 23% de la población bajo estudio sintió curiosidad alguna vez por probar  una droga.  
  • Entre los 18 y 24 años, la población con curiosidad por probar alguna droga  supera el 37%. Entre los más jóvenes (12 a 17 años), dicho porcentaje es del  16,4%.
  • El 32% de quienes respondieron positivamente acerca de la curiosidad por  probar alguna droga ilegal tuvieron algún consumo en los últimos 12 meses. 
  • Un 9,4% de la población consumiría drogas si tuviera la ocasión, aunque sea de modo experimental. Esto equivale a 1.786.301 personas y es mayor entre los varones (11,5%) y entre los jóvenes de 18 a 24 años (16,9%). 
  • Entre las personas que respondieron positivamente acerca de la propensión a  consumir alguna sustancia ilegal de tener la ocasión, cerca del 57%, consumió  alguna droga en el último año y aproximadamente el 44% de este grupo  consumió alguna sustancia en los últimos 30 días. 
  • La marihuana es la droga de mayor percepción de facilidad de acceso (48,9%), seguida por la cocaína (34,5%) y  esto se corresponde con los niveles de consumo encontrados en la población. 
  • Es menor la percepción de acceso al éxtasis, alucinógenos y drogas de  síntesis, aunque, el porcentaje de personas que consideran fácil acceder a dichas sustancias supera el 12%. 
  • El 42,8% considera fácil acceder a marihuana y el 29,8% a la cocaína, en el  lapso de 24 hs. En tanto, el 43,4% de los adolescentes de 12 a 17 años conseguiría marihuana y un 27,6% cocaína en ese mismo período. 
  • El 48,1% de la población declara tener amigos o familiares que se alcoholizan  y el 32,4% declara tener amigos o familiares que consumen drogas. 
  • Un importante volumen de población reconoce haber recibido oferta directa  de marihuana (35,5%) y cocaína (16,8%) ya sea para consumir o probar. La oferta directa de pasta base y éxtasis es menor, 4,3% y 6,3 respectivamente.






Mas información en: http://www.observatorio.gov.ar/media/k2/attachments/FactoresZdeZRiesgoZZ2017ZZ3Zenero.pdf



¿LO CHARLAMOS EN FAMILIA?

¡HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA PARA EMPEZAR!


Tus dudas e inquietudes las respondemos en:
primerpreventor2014@gmail.com
www.facebook.com/primer.preventor.9
www.facebook.com/primerpreventorok

26 de JUNIO - LAS PERSONAS PRIMERO

En su   resolución 42/112 , el 7 de diciembre de 1987, la Asamblea General decidió celebrar el 26 de junio el Día Internacional de la Lucha ...