sábado, 21 de septiembre de 2019

PRIMAVERA SIN ALCOHOL

El consumo de alcohol en niños y adolescentes está en aumento. De acuerdo a datos de la Sexta Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media realizada en 2016, en el país 7 de cada 10 alumnos de secundario reconocieron haber tomado alguna vez en su vida, mientras que casi 6 de cada 10 mayores de 15 años admitió haberlo hecho en el último mes.



El organismo no está preparado para este consumo precoz. La enzima que metaboliza el alcohol en el hígado funciona correctamente recién entre los 18 y los 20 años, por lo que las borracheras en los adolescentes son más agudas y más dañinas para sus neuronas.



El momento crucial al que se enfrentan los padres llega cuando los chicos arrancan con las salidas nocturnas y se exponen al consumo. Son de utilidad para esos momentos cruciales los siguientes tips de orientación preventiva:



Inculcarle valores desde niño.

Por lo general, los padres se preocupan por el alcohol cuando sus hijos entran en la adolescencia, pero la realidad es que diversas actitudes, como la tolerancia a la frustración, el cuidado de las pertenencias y el aprender a compartir son algunas de las cualidades que contribuyen a una juventud saludable. Estas deben trabajarse desde el nacimiento como parte de una crianza sana, que desembocará en conductas positivas a lo largo de las diversas etapas de la vida.



➋ Ocupar el rol de adulto responsable. 

Para que los hijos reconozcan en sus padres un ejemplo a seguir, estos deben ser medidos en sus acciones. Tomando el caso del alcohol, si bien perfectamente pueden beber en moderada cantidad en una reunión social o con la comida, deben transmitir que este es un consumo controlado y espaciado. Esto se reproduce en otros ámbitos en los que el adulto funciona como un ejemplo.


➌ Proponer una relación asimétrica. 

Los padres no deben intentar ser “amigos” de sus hijos, sino que son quienes deben marcar límites y poner un freno ante actitudes contraproducentes de los adolescentes. Muchos manifiestan que prefieren que sus hijos beban en su casa para que estén contenidos e inclusive les compran el alcohol. Si los progenitores están de acuerdo con el consumo, se subvierten los roles y el chico se confunde. Es probable que, a pesar de la negativa, el adolescente consuma igual, pero lo hará sabiendo que está desobedeciendo a sus padres.





➍ Generar un vínculo en el que haya diálogo.



En relación con el punto anterior, el padre no debe ser ni muy autoritario ni permitir cualquier conducta. Se debe buscar lograr una relación en la que el chico le pueda transmitir sus sentimientos, miedos e inseguridades y en la que los papás le puedan hacer entender que se preocupan por su salud y su bienestar.




➎ Fomentar su seguridad y madurez.

Es importante aceptarlos como son, valorar sus avances y darles responsabilidades para que puedan tomar su propio camino y desarrollarse.

Los grandes temas a los que los padres les deben prestar atención son los consumos abusivos, la violencia y las relaciones sexuales de riesgo. Todos estos pueden ser abordados a partir del diálogo y con una crianza presente y sana por parte de los cuidadores.

La experimentación es característica de la adolescencia, por lo que éste no es el principal obstáculo, sino que debe ponerse el foco en la normalización del consumo. Hoy, la cultura los impele al exceso, y los fines de semana muchos toman hasta el coma alcohólico, con los riesgos de salud que esto implica. Además, pueden ser víctimas de accidentes de tránsito.





Qué hacer ante una borrachera aguda

En el caso de una emergencia, en la que un adolescente bebió demasiado y se descompuso, se recomiendan llevar adelante los siguientes pasos:

Hablarle. Así, se evita que se quede dormido. Es importante que mantenga el foco de atención.
Ubicarlo de costado. De esta manera, si el chico vomita, no corre riesgo de ahogarse.
Abrigarlo. Una de las complicaciones más graves es la hipotermia, por lo que es importante mantener su temperatura corporal.
No bañarlo. En ocasiones, para despabilarlo, los amigos creen que es una buena idea que se duche. Sin embargo, esto no es recomendable porque también predispone a la hipotermia.
Llamar a la familia. Si bien se suele pensar que hay que evitar contarles a los padres por miedo a que se enojen, cuando el chico corre peligro, los papás deben enterarse y, lejos de enfadarse, suelen mostrarse preocupados por la salud de su hijo.
Consulta médica. Si el joven no mejora con las primeras medidas, solicitar asistencia médica inmediata, incluso trasladando al paciente a la guardia médica más cercana.



El clásico picnic, pero sin alcohol incluído es posible...

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miércoles, 7 de agosto de 2019

REFLEXIONANDO

Los informes más actualizados que nos llegan sobre el consumo de drogas en nuestro país no solo indican que no ha habido resultados positivos como consecuencia de la acciones implementadas, sino que, por el contrario, el consumo sigue aumentando y hoy tenemos el triste privilegio de liderar en América las estadísticas de consumo de algunas sustancias, como el alcohol y la cocaína.
Lo que realmente agobia es que sabemos lo que tenemos que hacer y no hay dudas de que hay iniciativas que se están implementando, en algunos casos importantes, pero que no son suficientes. Y los resultados así lo indican claramente.
Ya hemos expresado varias veces que el combate contra el narcotráfico es esencial, y por las noticias que vemos a diario hay avances evidentes en este campo, pero no nos cansaremos de repetir que la lucha contra el consumo de drogas solo se ganará actuando fuertemente sobre la demanda, porque cada vez se naturaliza y banaliza más el consumo de alcohol y de otras drogas.
El marketing del consumo es tan creativo que hace ver como que está bien lo que está mal. Presenta como “recreativo” lo que en realidad es un camino hacia una enfermedad como es la drogadicción. Una enfermedad compleja definida en la ley 26.586 de educación sobre las adicciones como una enfermedad biopsicosocial y espiritual. Pero cuando alguien intenta manifestarse en este sentido se lo ridiculiza y se lo señala como retrógrado, que vive en el pasado porque hoy “drogarse es lo más natural”.
Está tan arraigado el concepto de “no daño” que hoy, por ejemplo, no solo se verifica un aumento del consumo en chicos muy chicos, sino también en adultos mayores de 40 años.

Un estudio publicado por The New England Journal of Medicine, Vol. 370, pp. 2219- 2227 firmado por los reconocidos especialistas Volkow, Baler, Compton y Weiss del National Institute of Drug Abuse, National Institute of Health de los Estados Unidos referido fundamentalmente al consumo de marihuana, expresa con absoluta claridad que los daños que provoca el consumo de drogas se verifican en varios casos mucho tiempo después, a veces más de 10 años y se manifiestan como episodios psicóticos, esquizofrenia, pérdida de memoria, etc. Está muy claro que la droga hace daño, mucho daño.
En diciembre de 2013 todos los presidentes de los partidos políticos firmaron un documento que se titula “Lineamientos básicos para la implementación de políticas públicas sobre el consumo de drogas y contra el narcotráfico”. Allí se expresó que el documento tenía como propósito “consensuar caminos que permitan desarrollar medidas concretas para enfrentar esta verdadera emergencia social”. Estamos en plena campaña electoral, en la que se discuten muchos temas relacionados con el proceso electoral; sería importante que se incluyeran temas específicos sobre lo que cada espacio político piensa hacer en particular con respecto al consumo de drogas, qué medidas concretas tomarían para actuar sobre la demanda. Porque si no lo hacemos el proceso seguirá empeorando, habrá más consumo, más fracasos, más delincuencia, más enfrentamientos y nuestra gente, en particular los más chicos, seguirá atrapada por este verdadero mal de nuestro tiempo con las graves consecuencias asociadas al consumo de drogas.
Ya lo hemos sugerido: más allá de cualquier otro interés hagamos de la lucha contra la demanda de drogas una verdadera “causa nacional”. Unámonos todos los argentinos en esta verdadera cruzada solidaria. Es una gran oportunidad para trabajar todos juntos más allá de cualquier grieta para crear un “modelo argentino” que esté específicamente pensado para nuestra gente tanto a nivel nacional como regional y local.
Decidámonos de verdad a cambiar radicalmente esta tendencia y que la próxima vez seamos noticia porque hemos logrado bajar significativamente el consumo de alcohol y drogas.
La educación y un contexto social inclusivo deben ser las bases de este emprendimiento nacional, el modelo argentino para decir no al consumo de drogas.

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sábado, 20 de julio de 2019

CONSUMO DE COCAINA

Un reciente informe sobre consumo de drogas en el continente americano ubica a Argentina, una vez más, justo por debajo de Estados Unidos como el segundo mayor mercado de cocaína en la región per cápita. En tanto el país se esfuerza por detener las adicciones a las drogas, las autoridades dicen que están probando nuevas tácticas.

El estudio, publicado por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), señala que el porcentaje de personas que consumieron cocaína en Argentina en el año 2017 es similar al de Estados Unidos: 1,6 por ciento y 1,9 por ciento, respectivamente. En la mayoría de los países latinoamericanos este valor es de alrededor de 0,5 por ciento.



El informe, que se ha venido publicando cada cuatro años desde 2011 con base en datos oficiales, analiza las tendencias en el consumo de drogas legales e ilegales, como alcohol, tabaco, cocaína y marihuana. La CICAD, que hace parte de la Organización de Estados Americanos, indica que el estudio tiene como objetivo orientar las políticas públicas para combatir el narcotráfico y el consumo.
En nuestro país  también se ha presentado un aumento en el consumo de drogas sintéticas, especialmente el éxtasis, con un incremento de 200 por ciento entre 2010 y 2017, según datos oficiales.
En la última década, Argentina pasó de ser un punto de transbordo de drogas para convertirse en país consumidor, lo cual representa grandes retos para las autoridades.
En la presentación del informe, el secretario ejecutivo de la CICAD, Adam Namm, dijo que una de las posibles explicaciones para el crecimiento del mercado de cocaína en el país es que los grupos criminales grandes y pequeños están trabajando juntos cada vez más.
“Los traficantes solían pagarles en efectivo a los transportistas, pero luego empezaron a pagarles con drogas, porque resultaba más fácil. Eso representó un gran cambio. Por eso las drogas comenzaron a expandirse como una plaga”, dijo Namm.
Eso llevó a que quienes tradicionalmente habían estado a cargo del transporte comenzaran a dedicarse a las ventas. Dado que la oferta aumentó, también creció la demanda, creando un círculo vicioso.
Martín Verrier, subsecretario de lucha contra el narcotráfico en el Ministerio de Seguridad Nacional,  señaló que la actual situación es el resultado de un proceso de varios años.
“Es claro que Argentina es un país consumidor. El 95 por ciento de las incautaciones que hemos realizado en los últimos años son de drogas destinadas al mercado interno. La marihuana y la cocaína son las drogas más populares, aunque las drogas sintéticas han estado aumentando rápidamente”, dijo Verrier.
“Esas cifras son consecuencia de lo fácil que era obtener drogas en Argentina hasta hace tres años y del hecho de que la gente no percibe lo peligrosas que son”.
Desde que asumió el cargo en diciembre de 2015, la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, ha puesto un énfasis particular en la lucha contra el microtráfico en todo el país, con un considerable aumento en las incautaciones y los arrestos.
Quienes critican al gobierno dicen que las autoridades están castigando a distribuidores y consumidores por igual.
Durante un discurso ante el Congreso en octubre de 2018, Bullrich dijo que el 36 por ciento de los arrestos relacionados con drogas en el año 2017 se debían al consumo personal, y un informe reciente reveló que un alto porcentaje de los internos en las prisiones federales se encuentran recluidos por delitos menores relacionados con drogas.
Verrier sostiene que ir tras los grupos dedicados al microtráfico es una estrategia efectiva para dar con las organizaciones más grandes y poderosas. El mes pasado anunció que el gobierno lanzó una nueva estrategia en este sentido.
“Hasta ahora nos hemos enfocado en todas las organizaciones narcotraficantes, pero ya tenemos unidades especiales dedicadas a las bandas de microtráfico en lugares estratégicos como Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe y Córdoba. Estamos intentando atacar desde la base. Identificar quién abastece de drogas a los expendedores de poca monta, y que esto nos lleve hasta las organizaciones más grandes”.
Es claro que se debe reconocer la labor de Argentina por los grandes avances en la manera como ha recopilado datos de calidad en los últimos años. Este tipo de datos son esenciales para el desarrollo de políticas y programas efectivos no solo para hacer frente al consumo de drogas sino también para atacar a las organizaciones criminales.
Si bien es demasiado pronto para saber si estos programas darán resultados concretos, y aunque se debe reconocer que Argentina ha hecho grandes avances en la forma como recopila datos de calidad en los últimos años, lo que está claro es que cualquier estrategia para controlar el consumo de drogas deberá abordar las abundantes razones de raíz, como las condiciones socioeconómicas, que promueven este mercado.

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lunes, 1 de julio de 2019

CULTURA PREVENTIVA

De acuerdo con el Informe sobre consumo de drogas en las Américas 2019, de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (Cicad), que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA), hay un alza de consumo de drogas en la región y las mayores tasas se registran entre los 16 y los 24 años de edad.




En nuestro país, un informe sobre consumo de sustancias psicoactivas en la población general en 2017, efectuado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), señaló que en comparación con 2010 se duplicó el porcentaje de niños y adolescentes que consideran que no es riesgoso fumar marihuana alguna vez, número que representa 339.864 personas de 12 a 17 años. La percepción del riesgo se considera un factor importante en la decisión de consumir drogas. Los datos han demostrado que a medida que disminuye la percepción del riesgo el uso de drogas tiende a aumentar.
En cuanto a la cocaína, comparado su consumo con 2010, se triplicó el número de jóvenes que alguna vez la consumieron. En cuanto al éxtasis, su presencia aumentó un 200% y su iniciación en el consumo, que antes era a los 16 años, pasó en los últimos años a los 14 años y medio. En parte el problema que reflejan estas cifras se debe a que los pre-adolescentes y adolescentes tienen un fácil acceso a las drogas. Más de la mitad de ellos manifestaron que les sería sencillo conseguir cocaína en 24 horas.

Cuando las personas más jóvenes comienzan a consumir drogas, mayores son los riesgos para la salud y otras consecuencias. Sobre la edad de inicio, el titular de la Sedronar, Roberto Moro, manifestó que la estrategia para combatir la droga debe estar centrada en la población de 12 a 17 años, que es aquella en la que más creció el consumo. Por un lado, se debe luchar fuertemente contra el narcotráfico y por otro, generar programas de prevención.
El propósito de toda la acción de prevención es sensibilizar acerca de los riesgos del consumo, enfrentar la presión social y acrecentar la responsabilidad respecto del problema. Sobre el particular, y entre muchos otros organismos e instituciones, la acción del Observatorio de Prevención del Narcotráfico (Oprenar) cobra singular importancia. Se trata de una iniciativa interinstitucional de la sociedad civil, conformada por 37 instituciones estrechamente vinculadas a diferentes actores del sistema de educación de la Argentina.
Sus objetivos están enfocados en monitorear los avances en materia de prevención del narcotráfico y las adicciones, generar conciencia y proponer políticas públicas tendientes a mejorar la actual situación y llevar adelante actividades docentes e investigación.
Desde nuestro blog se ha señalado en reiteradas oportunidades la necesidad de crear una conciencia colectiva acerca de cuán complejo es este fenómeno, de adoptar políticas de Estado contra la drogadicción y el narcotráfico y de la importancia de abandonar la tolerancia social que algunas drogas tienen en la población, que ve crecer una generación de adictos al consumo y que aún no ha encontrado las soluciones apropiadas para evitarlo.
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26 de JUNIO - LAS PERSONAS PRIMERO

En su   resolución 42/112 , el 7 de diciembre de 1987, la Asamblea General decidió celebrar el 26 de junio el Día Internacional de la Lucha ...